Casas
La casa como paisaje: diecinueve metros de cristal frente al Lago de Sanabria
Visitamos la Casa del Lago con su arquitecto, que nos cuenta por qué decidió que el lago fuera la pared principal del salón.

«La primera vez que subí a la parcela no miré el terreno: miré el lago», cuenta el arquitecto de Estudio Herrán mientras abre las correderas de roble. «Todo lo demás vino después: la casa tenía que ser una línea, y esa línea tenía que mirar al agua.»
El resultado es una sola pieza de hormigón apoyada en la ladera, con un ventanal corrido de diecinueve metros. Dentro, el hormigón visto de techos y muros convive con la madera de los suelos y los bancos, y con un jardín interior de piedras que separa la zona de día de los dormitorios.

La casa se pensó para gastar poco: geotermia, aislamiento por el exterior y vidrios de control solar. En invierno, el sol bajo entra hasta el fondo del salón; en verano, el voladizo lo deja fuera.

Hoy la casa está en venta en exclusiva con Planta Libre. «Me gustaría que la compre alguien que se siente en ese banco por la tarde», dice el arquitecto. «Para eso está.»
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