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Vender

Vender con calma: cinco cosas que hacer antes de enseñar tu casa

Nuestra cofundadora explica qué cambia de verdad el precio y la velocidad de una venta, y qué no merece la pena tocar.

Mesa baja de madera con un libro abierto

Después de catorce años vendiendo casas, Elena Marín lo tiene claro: «Lo que más vende es la luz, y es gratis». Estos son sus cinco consejos.

Uno: abre todo. Cortinas, persianas y puertas interiores. Una casa con luz se ve más grande y más cuidada. Dos: quita la mitad de los objetos. No se trata de vaciarla, sino de que se vea la arquitectura.

Salón y cocina abierta con barra y taburetes

Tres: arregla lo pequeño (un grifo que gotea, una puerta que roza). Los compradores lo leen como señal de cómo se ha cuidado la casa. Cuatro: no hagas una reforma para vender; casi nunca se recupera.

Cinco: cuenta la historia. Quién la construyó, qué cambió en la última reforma, cuál es el mejor rincón a las seis de la tarde. Eso es lo que hace que alguien la imagine como suya.

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